San Manuel González, "eucaristizador" de Huelva

Dar a conocer la figura y la obra del nuevo santo, haciendo memoria de su paso por Huelva como evangelizador-"eucaristizador" de la comunidad cristiana, haciendo de su legado pastoral fermento para el presente y el futuro de nuestra Iglesia.

viernes, 13 de mayo de 2016

HACIA LA CANONIZACIÓN DEL BEATO ARCIPRESTE DE HUELVA



EL PAPA APRUEBA LA CANONIZACIÓN DEl BEATO MANUEL GONZÁLEZ GARCÍA, APÓSTOL DE LOS SAGRARIOS ABANDONADOS (4 DE MARZO DE 2016).

El papa Francisco firmó el decreto que autoriza la canonización del beato sevillano Manuel González García (1877-1940), quien fuera obispo de Málaga y de Palencia y que fue beatificado por san Juan Pablo II el 29 de abril del 2011. El nuevo santo fue párroco de San Pedro y arcipreste de Huelva desde 1905 a 1916. La noticia de la firma del decreto pontificio llega en el primer viernes 4 de marzo, día en que fundó, en el sagrario de la parroquia, hace 106 años, la obra de las Marías de los Sagrarios Calvarios, y Discípulos de San Juan (Unión EucarísticaReparadora); donde escribió “Lo que puede un cura hoy”, y donde realizó una ingente tarea pastoral, desde la Eucaristía a las periferias existenciales y viceversa, pasando por la elevación cultural de los pobres, y el cuidado de la dimensión social de la evangelización.


Cronología de la estancia del Beato Manuel González en Huelva
Años 1905-1916.
Toma posesión de la parroquia de San Pedro el día 9 de marzo de 1905.
                         Puerta actual del sagrario de la parroquia de San Pedro de Huelva
Sale de Huelva para ser consagrado en Sevilla Obispo titular de Olimpo, Auxiliar de Málaga el 15 de enero de 1916.
Para ver, año por año, los acontecimientos principales de su estancia en Huelva, pulsar aquí.


"El legado pastoral del Beato Manuel González".
Los tiempos de don Manuel no son los nuestros, ciertamente. El estilo de sus escritos y determinados elementos propios de su acción pastoral responden a las necesidades y espíritu de su época. Quien acceda a los escritos de don Manuel puede, al comienzo, sentirse defraudado por unas formas de expresión y modos de acción que no son ya los de hoy. Pero, a poco que se persevere y profundice en su obra, se descubrirán intuiciones de permanente actualidad e incluso de progreso.

Trataremos de subrayar, aunque sea sólo someramente, los elementos permanentes de la pastoral de don Manuel González en Huelva, aunque no olvidemos la totalidad de su peripecia humana, sacerdotal y episcopal.

NOS INVITÓ A UNA NUEVA ETAPA EVANGELIZADORA

Me han movido a publicar “EL LEGADO PASTORAL DEL BEATO MANUEL GONZÁLEZ” la memoria agradecida a D. Manuel por aquella etapa pasada de su extraordinaria tarea evangelizadora en la Huelva de hace un siglo, la convicción de la validez de su legado cuando evangelizamos en el presente de nuestra Diócesis, afrontando los diversos desafíos que ahora se presentan; y la espera confiada de que su canonización lo proponga a toda la Iglesia como modelo y ejemplar de evangelizadores con espíritu.

El mes de mayo en la vida y obras del Beato Manuel González

11 de mayo de 1886, en la iglesia de San Luis, de Sevilla, primera comunión.
D. Manuel recibió la primera comunión en la iglesia de las escuelas de San Luis, de las que había sido aventajado alumno, de manos de su tío, canónigo de la Catedral de Sevilla, D. Francisco García Sarmiento.

2 de mayo de 1906. Comienzan en Huelva las obras de las Escuelas del Sagrado Corazón en la antigua iglesia de San Francisco.
Cuando don Manuel González llegó a Huelva, el templo de San Francisco estaba muy deteriorado. Y la huerta del convento, desaparecida su vieja noria, se había convertido ya en plaza del barrio.
Como solución de urgencia, el 2 de mayo de 1906, Don Manuel dio comienzo a las obras para instalar las primeras aulas en los espacios de las capillas del lado del evangelio y el coro alto de la iglesia, y poco a poco los fue ampliando a medida que se pudieron  adquirir varias viviendas adyacentes.

Mayo de 1912.Viaje desde Huelva a Madrid para el primer encuentro nacional con las Marías de España.

Uno de los viajes, que puede ser signo de los muchos realizados por toda la península, para difundir su Obra, es el que realizó a Madrid durante el mes de mayo de 1912 para el primer encuentro nacional con las Marías, pasados sólo dos años de su fundación en Huelva.

Málaga, 16 de mayo de 1920. Bendición y colocación de la primera piedra del nuevo Seminario.

Escribió D. Manuel: “El Amo quiere que se haga el Seminario (esto me consta firmemente). Para hacer el Seminario se necesita dinero (esto es también indudable). Yo no tengo una peseta (evidentísimo). ¿De dónde? ¡A mí qué me importa! ¿Cuándo? Cuando haga falta. ¿Cómo? Como a El le dé la gana, que para eso es el Amo”.

Málaga, 3 de Mayo de 1921. Fundación de las Hermanas Nazarenas

La Obra de las Marías de los Sagrarios Calvarios se extendió rápidamente, de manera que, como decíamos anteriormente, en Mayo de 1912 D. Manuel se reunió en Madrid con Marías de una buena parte de las diócesis españolas. Ante este inusitado crecimiento, en diciembre de ese mismo año, cuando apenas habían pasado tres del retiro fundacional, en la capilla de la parroquia de San Pedro de Huelva, unas Marías expresaron al Arcipreste sus inquietudes acerca del futuro de la Obra, y de su papel en la actividad de la Iglesia Española. El párroco de San Pedro les dijo sin dudar: Las Marías subsistirán. Me sobrevivirán. Sólo es preciso que tres Marías, tan decididas como las del Calvario, se pongan al frente de todas las Marías del mundo  Las tres están ya ahí. ¿Dónde? El Señor las presentará. Y ellas se encargarán de dar realidad al carisma perpetuo de acompañar y compadecer al Abandonado del Sagrario, a Jesús. Y cuando esto suceda, no habrá que temer por España, porque ésta se hallará a cubierto de todas las emboscadas con una guardia valerosa que defenderá a Cristo en todo lugar donde exista un Sagrario. D. Manuel intuía ya lo que había de ser luego la fundación del Instituto de las Marías Nazarenas
La idea fue madurando en el pensamiento y en el corazón de don Manuel, hasta que, siendo ya obispo de Málaga, llegó la oportunidad y el momento designado por la Providencia.

Málaga, 11 de mayo de 1931. Incendio del Palacio episcopal

El ll de mayo dijo Manuel Azaña: “Todos los conventos de Madrid no valen la vida de un republicano”. Podían haberle importado, además de la vida de un republicano, los conventos, colegios e iglesias que ardían ese día en Madrid. Su gobierno era responsable del orden público.
En Málaga, como trágico eco de los sucesos de Madrid, prendieron fuego a veinte conventos e iglesias y, entre ellos el Palacio Episcopal. Era el mismo día de mayo en que, en 1886, D. Manuel había hecho su primera comunión.

(Para ver completo, pulsar aquí)

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